Electroestimulador 4 Canales 8 Electrodos Profesional

Buenas , bienvenido a nuestra página web. Te asistiremos a escoger el mejor Electroestimulador 4 Canales 8 Electrodos Profesional. Para lograr conseguir los resultados deseados es primordial una aceptable decisión del electroestimulador. Aquí te ayudaremos con esa esencial tarea.

¿Qué es la Electroestimulación?

La electroestimulación es la técnica que usa la corriente eléctrica, para ocasionar una contracción muscular, a través de un aparato llamado electroestimulador, para impedir , entrenar o tratar los músculos, buscando una finalidad terapéutica o una mejora de su desempeño.

La técnica de la electroestimulación viene empleándose en la rehabilitación desde hace un buen tiempo , aportando esenciales provecho en éste campo, sobre todo para resolver las nosologías musculares más habituales como son:

La prevención y el régimen de la atrofia muscular, la potenciación, las contracturas, el aumento de la fuerza para la estabilidad articular, la profilaxis de la trombosis, y la estimulación de los músculos paralizados, entre otros , y asimismo para el tratamiento del dolor.

¿En que consiste la electroestimulación neuromuscular?

La electroestimulación neuromuscular consiste en mandar una corriente eléctrica a través de los electrodos haciéndola provocando la contracción de las fibras musculares sin necesidad de que intervenga activamente el sujeto.

¿Qué es un electroestimulador?

Un electroestimulador es un generador de corriente, que genera impulsos eléctricos con la energía bastante para producir un potencial de acción (PA) en las células excitables: musculares o inquietas (sensitivas con desenlaces calmantes y eferentes con desenlaces motrices), y de esta manera cambiar su estado frecuente , que es el reposo.

¿Qué género de estimulador debemos utilizar?

Debemos emplear un aparato de baja frecuencia (de 1 a 120 impulsos por segundo -Hz-) que nos asegure una contracción muscular fuerte , aparente y fisiológica, exenta de sensaciones eléctricas desapacibles y que no produzca irritaciones o quemaduras en la piel.

Los estimuladores musculares tienen la posibilidad de tener más de un canal (o vía de salida de la corriente eléctrica). Dado que tenga dos canales contribuye la oportunidad de abracar mayor superficie o de tratar 2 zonas distintas al mismo tiempo , por poner un ejemplo los 2 cuádriceps.

¿Qué forma debe tener la onda eléctrica fabricada por el estimulador?

La onda que debe construir el estimulador, es una información indispensable que debe indicar el fabricante en las informaciones técnicas introduces en los manuales y deberá ser : cuadrado – bifásica, y compensada simétricamente, para eludir los desagradables y temidos efectos polares (sensación eléctrica, irritación de la piel y hasta quemaduras), en el lugar de ubicación de los electrodos por donde pasa la corriente.

Las corrientes de tipo galvánico para el uso de la iontoforesis (programa 16, TENS Eco Basic) se disminuye exclusivamente al ambiente profesional pues acarrea peligro de quemadura eléctrica por lo que es imprescindible el perfecto conocimiento del modo de aplicación.

¿Cuánta energía necesitamos para alentar?

Puesto que provocamos la contracción muscular por medio de la estimulación del nervio, la energía que se requiere para alentar una motoneurona es una cantidad muy pequeña proporcionada por: Q = I x t Donde I es la intensidad y t es la duración del impulso eléctrico.

La intensidad o amplitud, se mide en mA y lo habitual es que los aparatos mucho más potentes se muevan en un rango de 120 mA.
La duración de los impulsos (t) se mide en microsegundos, y es otra información básica que las especificaciones técnicas tienen que mostrar. Además de esto un óptimo estimulador debe ajustar este parámetro en sus programas, en función de que estemos estimulando la extremidad superior, la inferior o el leño.

La utilización adecuada de este parámetro nos asegurará que cada grupo muscular, va a recibir únicamente la cantidad de energía que precisa para ser estimulado con efectividad , ya que si es mayor a la que necesita , la carga eléctrica en demasía va a ser desapacible , y si es menor, no será suficiente para una contracción eficaz.

 

¿Existe alguna contraindicación en el empleo de la técnica de la electroestimulación?

Las corrientes de baja continuidad , a diferencia de las de media y alta frecuencia , muestran un número de contraindicaciones no excesivamente alto , por lo que es una técnica muy aconsejable , si se prosiguen las advertencias provenientes de un médico, fisioterapeuta, preparador físico, o en su defecto después de haber leído pausadamente las normas que todo sistema debe acompañar, porque aunque estemos frente a una técnica que -si está creada con las garantías descritas

no interfiere a la presión arterial ni a la frecuencia cardíaca , existen algunas consideraciones que vamos a deber tener presente, y colectivos a los que les estará contraindicado utilizar , como:

Personas con marcapasos.
Personas con tumores y metástasis
Personas con trombosis, tromboflebitis y varices
Personas diabéticas y epilépticas
Personas con modificaciones de la sensibilidad * No utilizar en el seno carotídeo
No usar en personas con procesos hemorrágicos
No usar en estados febriles y/o infecciosos
No emplear en el abdomen en mujeres embarazadas
No utilizar en personas hipersensibles o muy inquietas
No usar en niños menores de diez años.

¿Qué ventajas nos contribuye la electroestimulación en el campo del deporte?

Como probadas :

  • Facilitar la restauración del músculo fatigado tras la competición, o de un entrenamiento profundo.
  • Aumentar la fuerza, la fuerza explosiva, la fuerza- resistencia, y la resistencia aeróbica, al llevar a cabo una actuación selectiva de los diferentes géneros de fibras musculares.
  • Realizar un intenso trabajo muscular, exento de fatiga psicológica y estrés general
  • Desarrollar una red de capilares cerca de las fibras rápidas , con un incremento y una mejora sustancial de la microcirculación sanguínea del músculo.

Un incremento de la masa mitocondrial

Como viables :

  • Disponer de una proporción de fibras musculares superior a las que se obtendrían con algún tipo preciso de contracción
  • voluntaria.
  • Modificar la tipología de las fibras musculares, tal como su flexibilidad