Dolor agudo, crónico e irruptivo ¿Conoce la diferencia? – cuidado de la espalda


A lo largo de nuestras vidas todos hemos experimentado dolor físico. Sin embargo, no siempre sabemos cómo describirlo: si se trata de un dolor agudo, crónico o irruptivo.

El dolor es un sentimiento ampliamente conocido, aunque no completamente identificado. Por tanto, es importante conocer su clasificación.

Ante cualquier enfermedad, esto puede ayudarnos a reconocer e informar los sentimientos que está experimentando la persona. Por lo tanto, el equipo médico tiene mejor liderazgo saber actuar.

Por eso, te mostramos una clasificación de los tipos de dolor, para que aprendas a identificarlo y describirlo.

Dolor agudo

¿Alguna vez se le ha ocurrido que se está inclinando para beber algo y cuando se levanta, el dolor repentinamente recorre su espalda? Este es un ejemplo de dolor agudo.

Se caracteriza por síntomas que pueden aparecer y cambiar rápidamente, como con un golpe, fractura o malestar en el cuerpo. Es decir, suelen ser repentinos.

El dolor agudo se caracteriza por su intensidad, rapidez y brevedad, y suele ser un indicador de una lesión, como un golpe o una molestia, que se produce de forma inmediata.

Dolor crónico

También llamado “constante”, se identifica porque es duradero, necesita tiempo para manifestarse y es el resultado de un largo proceso.

Un ejemplo serían las enfermedades que no se pueden curar por completo, pero que se pueden tratar, como la diabetes o el asma. Otro puede ser progresivo, como el de Parkinson o fibromialgia.

El dolor crónico puede variar de leve a intenso. Se considera como tal si dura más de 3 meses y generalmente puede afectar la calidad de vida.

Te contamos cómo actúa TENS en casos de artrosis de rodilla

Rompiendo el dolor

Imagina que una persona padece alguna enfermedad y que ya la está tratando médicamente. Pero de repente, y a pesar de haber recibido la droga, comienzas a sentir molestias. Este es exactamente el dolor que irrumpe.

Es decir, es un aumento intenso del dolor que puede ocurrir incluso cuando los medicamentos se administran de forma planificada.

Por lo tanto, es una condición difícil de predecir y no se puede controlar con dosis regulares de analgésicos. La terapia generalmente requiere una dosis adicional de medicamento o un tipo diferente de medicamento.

Encontrar aqui 10 datos divertidos sobre el dolor crónico. Estamos seguros de que algunos te sorprenderán.

¿Cómo tratar el dolor?

Como puede ver, el dolor crónico está presente en condiciones que duran mucho tiempo, el dolor agudo aparece después de alguna molestia repentina, y el dolor en las relaciones sexuales es un aumento intenso de la sensación.

De hecho, el dolor que comienza de manera tan aguda puede terminar en dolor crónico. Por ejemplo, un problema respiratorio repentino sería un dolor agudo. Pero cambiaría a crónica si no se sometiera a tratamiento y provocara asma. E incluso podría ser temporal si el paciente comienza a sentirse incómodo a pesar de que ya está siendo tratado.

El dolor, ya sea agudo o crónico, se puede aliviar o aliviar con la ayuda de varias alternativas.

Te contamos algunos aquí alternativas naturales para aliviar el dolor crónico.

Una de las opciones más recomendadas es la terapia TENS. Es el acrónimo de estímulo nervioso eléctrico transcutáneo y consiste en un dispositivo que bloquea la señal de dolor incluso antes de que llegue al cerebro.

Identificar el dolor para intervenir

Eso está claro el dolor no es siempre el mismo. Quienes lo experimentan pueden sentir molestias que duran poco tiempo o que pueden presentarse cuando realizan una determinada acción. Además, es posible que su dolor ni siquiera esté relacionado con el diagnóstico del médico.

Solo por eso clasificar el dolor es una herramienta útil. Siempre que la persona identifique y reconozca lo que está sintiendo, la intervención profesional podría ser más eficaz.

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